Tras medio siglo de historia a sus espaldas, la muerte del conocido como "Hombre de Acero" permanece siendo un enigma indescifrable. ¿Conspiraron sus más allegados colaboradores para acabar con la vida de Stalin? ¿Hasta que punto fue natural la hemorragia cerebral sufrida por el dictador? De convertirse en realidad esta conspiración, habría que plantearse si fue un acto de heroicidad o un baile de intereses.

Cuando el 21 de Diciembre de 1879, se escucharon los primeros llantos de un recién nacido en la ciudad de Gori, Georgia, pocos podían imaginar que aquellos llantos se convertirían años después en la firme y dura voz de un dictador que cambiaría el curso de la historia en la antigua Unión Soviética. Había nacido Iósiv Zissariónovich Dzugahsvihli , mas conocido por el sobrenombre de Stalin.

Desde que nació la vida de Stalin se vio plagada de misterios, tanto es así, que algunos sitúan como verdadera fecha de nacimiento el 17 de diciembre de 1878 poniendo en entredicho la anterior, de hecho, es tan enigmática la información sobre la infancia de Stalin que todos los datos sobre ella deben tomarse con cierta cautela. Nacido en la cuna de una familia pobre, la infancia de Stalin no fue todo lo

Stalin en su madurez

agradable que cualquier niño hubiera deseado, y posiblemente esto marcó su carácter falto en demasiadas ocasiones, de sensibilidad y arrepentimiento. La paternidad de Stalin, puesta en duda en más de una ocasión, se atribuyo a Vissarion Ivanovich Dzugahsvihli, zapatero de profesión y de excesivo gusto por la bebida. Con frecuencia llegaba borracho a casa y eran sus hijos y su esposa los que recibían la cara mas dura de esta adicción. Vissarion, había contraído matrimonio con Ekaterina Gavrilovna Gulladze, más conocida como Keke. Fruto de ese matrimonio nacieron cuatro hijos. Los dos primeros Mikhail y Gueorgui murieron durante la infancia poco antes de cumplir un año, incluso antes del nacimiento de Stalin, nació un tercero que también murió prematuramente. Al parecer, los fallecimientos se debieron a causas relacionadas directamente con el alcoholismo del su padre, pero nunca nadie lo ha podido demostrar.

A los pocos años, su padre dejó su actividad de artesano para trasladarse a una fábrica de la actual Tbilisi capital de Georgia, donde moriría en el año 1890. Sin embargo, dos años antes, y tras denodados esfuerzos para que su hijo Iósiv, tuviera un futuro mejor, su madre Keke lo ingresa en la escuela ortodoxa de Gori, donde terminaría sus estudios en 1894 con excelente calificación, tanto es así, que esto le lleva a conseguir una beca para ingresar en el seminario Ortodoxo griego en Tbilisi.

La estancia en el seminario no resulto ser tan agradable como su visita por la escuela. El seminario era un internado de clausura, los estudiantes se veían privados de su libertad, y los monjes encargados de su cuidado no eran tan tolerantes con sus discípulos. Pese a ello, y teniendo en cuenta que el seminario era un recinto cerrado donde se tejían todo tipo de conspiraciones, intrigas y maquinaciones revolucionarias, Iósiv supo jugar bien sus cartas salvaguardándose y manteniéndose al margen de todo aquello, para ganarse el respeto y la aprobación de aquellos que lo vigilaban, sin embargo, lo que no consiguió fue esconder su impetuoso carácter que le impulsaba a mancillar a todo aquel que sobresaliera algo mas que el mismo.

Iósiv Zissariónovich Dzugahsvihli, mas conocido como Stalin.

Durante dos años, supo guardar sus apariencias, pero en 1896, se comenzaría a fraguar su expulsión del seminario. Ese año se le acuso de leer literatura prohibida por el seminario, algo que no reconoció, pero que era completamente cierto. Comenzó a leer obras de Carlos Marx y Engels, abrazando así cada vez mas la doctrina política de estos dos personajes. En 1898 se involucraba a espaldas del seminario en una organización secreta socialista denominada "Messame Dassy" que se encargaba de difundir la doctrina socialista y las ideas del nacionalismo georgiano. Esta vinculación le llevó a organizar asambleas clandestinas donde difundía el pensamiento socialista a la clase obrera de Tbilisi. Por supuesto, Iosiv, llevaba estas operaciones en el más estricto secreto, pero no logro despistar a los dirigentes del seminario que acabaron expulsándolo en 1899, argumentando su incomparecencia a los exámenes, aunque el tenia bien claro que el verdadero motivo era el no abrazar el ideal político del seminario.

Tras esto Stalin regreso a su casa materna donde se mantuvo muy poco tiempo antes de regresar de nuevo a la capital. Una vez allí, logro sobrevivir dando clases a alumnos menos aventajados, hasta que al fin consiguió un modesto trabajo en el Observatorio de Tbilisi, donde el bajo sueldo se veía recompensado con la posesión de una habitación personal. Desde esa habitación Iósiv comenzó a organizar sus primeros mítines y locuciones en publico, algo que ocurriría en 1900, donde dirigió a mas de 500 obreros de la ciudad para celebrar la festividad del 1 de Mayo. A partir de ahí, Stalin comenzó a ser vigilado de cerca por la policía secreta del Zar. En dos ocasiones logró evadir el cerco y el encarcelamiento de la policía, por lo que decidió comenzar a trabajar en el movimiento clandestino adoptando diferentes nombres. En 1901 fue elegido miembro ordinario del Comité del Partido Socialdemócrata de Tbilisi, siendo trasladado en ese momento a Batum donde se necesitaban sus dotes como dirigente socialista, allí adoptó el nombre de "Koba" (el inflexible) que no cambiaria hasta doce años después por el definitivo "Stalin" que vendria a significar "hombre de acero".

CARRERA METEÓRICA HACIA EL PODER

Los dos dictadores, Stalin y Lenin

Desde entonces el poder y las dotes políticas de Stalin, crecían como la espuma, tanto que la policía lo considero un activista peligroso, encarcelándolo y deportándolo a Siberia poco después en 1902. En 1903 se fuga de la prisión gracias a la confusión reinante debido a la inminente guerra ruso-japonesa, huyendo en su fuga a la región del Cáucaso.

Desde eso momento Stalin reconoce la figura de Lenin y lo que podría obtener de ella, y desde el momento en que Lenin se convierte en el líder de la Rusia comunista, Stalin comienza a moverse sigilosamente a su sombra. Lenin le reconoce como un estupendo camarada y aprueba sus dotes como político, no solo aceptándolo en su partido, sino otorgándole cada vez mas poder, un error que Lenin reconocería y del que dejaría testimonio. En 1922 Stalin asume el cargo de Secretario General del Partido Comunista, y ese mismo año Lenin cae gravemente enfermo. Lenin poco antes de morir redacta un informe que recoge sus pensamientos sobre Stalin, y que a partir de entonces seria conocido como "el testamento de Lenin", rezaba así:

"El camarada Stalin, en su puesto de secretario general, ha acumulado poderes exorbitantes en sus manos. no estoy seguro de que sepa ejercerlos con su debida prudencia. .Stalin es demasiado tosco, convendría hallar el modo de destituirlo para poner en su puesto a alguien mas prudente, mas leal y mas precavido".

¿Mando a ejecutar Stalin a Trostki?

Lenin sin duda se refería a la figura de Trostki como sustituto, pero este documento no fue dado a conocer gracias a políticos como Kamenev y Zinoviev, a los que Stalin se había encargado de convencer e inculcar su pensamiento político.

Stalin, se aseguro de que Trostki no acudiera al funeral de Lenin, acaparando el toda la atención de sus camaradas y saltando a los principales titulares de los rotativos soviéticos. Posteriormente comenzó una ferviente carrera de descrédito contra Troski con el apoyo de sus camaradas. Pero para desgracia de estos, cada vez que Stalin cumplía un objetivo se deshacía de toda persona que le pudiera incomodar, bien fueran aliados o no. Esa suerte corrieron Kamenev y Zinoviev, que posteriormente se unirían a Troski, luego correrían la misma suerte Rikov, Bujarin y Tomski, que habían ayudado y apoyado a Stalin en el aislacionismo del país cuando Stalin fracaso en la revolución comunista mundial.

De ese modo Stalin se hizo con el poder total y en 1924 anunció el primer plan quincenal que convertiría a Rusia en una potencia industrial mediante la nacionalización de las empresas privadas, rurales y urbanas.

 

Stalin había llegado al poder no sin antes haberse ganado por el camino hacia el éxito, una ingente cantidad de enemigos y personajes que le odiaban y deseaban su muerte.

JAQUE MATE EN LA OSCURIDAD

El pasado 5 de marzo de 2003 se cumplían 50 años de la muerte del dictador soviético, cincuenta años que no han estado exentos de polémica y ambigüedades. Mientras la versión oficial señala como motivo de la muerte una hemorragia cerebral, los más escépticos señalan una conspiración para acabar con la vida del líder político.

Lavrenty Beria

Ya en enero, poco tiempo antes de la fatídica madrugada del 28 de febrero de 1953, una mujer encargada del servicio de seguridad de Stalin, había informado al dictador de que uno de sus médicos estaba involucrado en un complot de los médicos para asesinar al mandatario. Tras esto otros ocho médicos fueron también encarcelados. Al parecer, Stalin, tenía la intención de destituir a todo el servicio de seguridad y cuidado del mismo, y sustituirlos por sirvientes más leales y fieles, actos que ya había comenzado con la destitución y arresto de Vlasik, jefe de la guardia de Stalin durante años.

Según la teoría de la conspiración, el servicio de seguridad y el cuarteto de hombres mas próximos al mismo compuesto por, el Jefe de la Policía Secreta Lavrenty Beria, el Ministro de Defensa Nikolai Bulganin, el viceprimer Ministro y sucesor designado de Stalin, Georgi Malenkov y Nikita Khrushchev Jefe del Comité del partido en Moscú, estaban enterados de los planes del dictador, y decidieron poner fin a su vida con la firme intención de no acabar como los anteriores camaradas de Stalin. Al fin y al cabo, Stalin estaba esquizofrénico y demasiado paranoico como para gobernar un país, de hecho, muchos creían que Stalin podría sumergir a la Unión Soviética en un Tercera Guerra Mundial.

Georgi Malenkov

Todo comenzó la noche del 28 de Febrero de 1953.

Nikita Khrushchev

Con los años se ha conseguido obtener valiosos datos que revelan la verdadera historia de lo que ocurrió aquella aciaga noche, A. Rybin , Jefe de la guardia de seguridad de Stalin ha sido la fuente testimonial de la que más han bebido los periodistas, así como de la figura del guardia de seguridad Pavel Lozgachev.

Esa noche los cuatro hombres principales del gabinete de Stalin y el mismo, visionaron una película en el Kremlin antes de desplazarse hasta la casa de Stalin a 10 minutos en las afueras de Moscú. En la casa se encontraba el encargado al mando de la casa en ausencia de Stalin, M. Starostin y su ayudante V. Tukov. El comandante de la dacha, Orlov, era sustituido en aquel momento por su ayudante Pavel Lozgachev, quien estaba al cargo. También se encontraba alli la sirvienta Matrena Butusova.

Al parecer los invitados habían dejado la casa a las cuatro de la mañana y Stalin había regresado a sus dependencias de donde nunca salio por su propio pie.

Gorky lee para Stalin y otros inviatados

Al día siguiente, bien entrada ya la noche, Lozgachev decidía entrar en el cuarto, encontrando a Stalin tumbado en el suelo y casi al borde de la muerte. Lo que ocurrió durante la noche es un misterio aun por resolver.

A. Rybin, interrogó a cada uno de los guardias de seguridad por separado, y obtuvo una extraña, así como intrincada historia. Todos coincidieron en los detalles del interrogatorio, pero hubo algo que realmente sorprendió al periodista Edward Radzinsky, quien ha investigado la muerte de Stalin durante años, indagando sobretodo en unos manuscritos del mismo Rybin, ocultos en el Museo de la Revolución durante años; un dato crucial que omitió M. Satrostin, y que sí confirmaron Tokov y Lozgachev.

Según Tukov, después de que los invitados se hubieran retirado, Stalin dio la orden de que el personal de guardia y seguridad se retiraran porque según dijo textualmente: " Voy a acostarme y no los necesitare más, así que pueden acostarse ustedes también" . Lozgachev confirmo este punto, y añadió que tanto él como Tukov estaban sorprendidos ante la orden de una persona que durante años estuvo obsesionado con la seguridad. Jamás Stalin había permitido algo así antes. ¿Qué había ocurrido entonces? ¿De dónde provino realmente esa orden?

STALIN NO DESPIERTA

Edward Radzinsky

El periodista ruso Radzinsky logró después de muchos intentos reunirse con Lozgachev. Este le contó que la noche del 28 de febrero al 1 de marzo, habían tenido la visita de varios miembros del Politurbo. En varias ocasiones durante la fiesta Stalin pidió varias botellas de un vino que el denominaba "El Jugo" por su bajo contenido en alcohol. Hacia las cuatro de la mañana los invitados solicitaron sus coches y el encargado de la dacha Ivan Vassilievich , como es su deber cerró las dependencias tras la salida de los mismos. Al regresar con Stalin, este le encomendó que todos los guardias se fueran a dormir, cosa que comunicó tanto a Lozgachev como al resto del servicio dejándolos realmente atónitos. Al parecer todos estaban tan agotados que pese a la extrañeza de la orden, la acataron retirándose a dormir.

Sin embargo existía una incongruencia, Ivan Vassilievich no había estado en la casa ese día, por lo menos no había sido nombrado por los otros testigos. Según Lozgachev, Vassilievich había dejado la casa a las diez de la mañana del día siguiente siendo remplazado por Starostin, por lo que este omitió el dato que los otros confirmaron.

Sin embargo este hecho carece de importancia, lo importante es que un hombre había violado la rigurosidad del sistema de seguridad enviando a la vigilancia a sus habitaciones, dejando a Stalin indefenso en sus depedencias, e invitándoles a no molestar al "jefe", para luego marcharse a las 10 de la mañana. De haber sido una traición y una conspiración para matar a Stalin, ese hubiera sido el plan perfecto.

A la mañana siguiente, el servicio de seguridad se reunió, como de costumbre, en la cocina para planear los pormenores del resto del día. Lozgachev había dormido hasta las diez de la mañana, no sabía lo que había ocurrido durante la noche, ni lo que podrían haber hecho sus colegas como el propio Vassilievich, quien fue remplazado a esa misma hora.

Beria y Stalin, compartian al parecer un buen lazo de amistad, al menos en apariencia.

Pasaron varias horas y el servicio de seguridad no noto movimiento en la habitación de Stalin, pasaron las doce del mediodía y no había dado señales de vida, algo extraño pensó el servicio de seguridad cuando el jefe acostumbraba a levantarse entre las 11 y las 12. Según Lozgachev, la guardia estaba realmente inquieta, siempre habían recibido la orden de no molestar si no notaban movimiento en la habitación, y así lo hicieron. Para entonces el reloj marcaba ya las seis de la tarde. Sin embargo poco después una luz se encendió en la habitación, y los guardias respiraron algo más tranquilos, pero Stalin no salía. Pasaron las once de la noche y ninguna señal, para ese momento ya estaba discutiendo quien tendría el valor suficiente para entrar, cuando llegó un correo para el presidente que salvaguardo la situación. Tenían la orden que cuando llegara un correo, este fuese entregado inmediatamente. Era la excusa perfecta. Lozgachev fue el encargado de entregar el paquete y lo que encontró en la habitación lo dejó helado.

Stalin yacía postrado en el suelo con la mano derecha estirada, aun estaba conciente, y su reloj se había parado a las 18:30, justo cuando había caído al suelo intentando alcanzar una botella de agua y avisar al personal. Lozgachez corrió hacia Stalin y solo pudo oírle decir algo incoherente "Dz.. Dz..".

CONTRADICCIONES Y MENTIRAS.

Lozgachev llamo inmediatamente a Starostin, y tras ver la escena acudió a llamar a todas las personalidades importantes para informales. Tras denodados esfuerzos para localizar a Beria, este llamó diciendo que nadie informara sobre la enfermedad de Stalin. El resto de personalidades había sido avisado.

Según las memorias de Khrushchev, este y los que habían sido llamados acudieron inmediatamente tras la llamada del servicio de seguridad, pero según Lozgachev la verdad era otra mas infame. Al parecer ningún coche apareció en la dacha hasta cuatro horas después del primer aviso. Eran Malenkov y Beria, aun Khrushchev no había aparecido. Pero lo sorprendente fue la actuación de Beria. Según este, no había necesidad de alarmarse, cuando el mismo vio a Stalin confeso que, según su opinión, no estaba más que apaciblemente dormido y que no debía de molestársele.

De nuevo haciendo alusión a las memorias de Khrushchev, este comentaba que los guardias de Stalin habían vuelto a llamar haciendo especial hincapié en que el dictador no se encontraba bien. Sin embargo la criada de Stalin, en una llamada anterior, le había comentado que cuando acudió a la habitación le había visto dormir apaciblemente. Pese a todo, y siempre según sus memorias, Khrushchev decidió enviar a los médicos.

Nikolai Bulganin

Una vez más, la información con respecto a Lozgachev era contradictoria. Según este, Khrushchev no apareció hasta las 7 de la mañana del día siguiente, interesándose por el estado del jefe. Este le informo que los médicos estaban en camino. Ya habían transcurrido más de trece horas cuando los médicos llegaron al fin, sin que nada pudieran hacer en ese momento y en los días posteriores. Stalin fallecía oficialmente el 5 de marzo de 1953.

Lo que paso esa noche en el cuarto de Stalin será siempre un misterio. Muchos aseguran que Vassielievich, siguiendo órdenes de Beria había entrado en la habitación de Stalin administrándole una inyección letal o bien que había sido envenenado durante la cena, y que por ello, tanto Beria como Khrushchev, denegaron la ayuda médica hasta 13 horas después, pues ya sabían que mal aquejaba a Stalin.

Al parecer Beria conocía las intenciones de Stalin para iniciar una III Guerra Mundial, y sabía que si Stalin no contaba con su beneplácito y el de sus colegas, este se las arreglaría para destituirlos y encarcelarlos. Según Beria, Stalin incluso ya había planeado para el próximo 5 de marzo una deportación de judíos de Moscú. Quizas Beria y sus colegas ayudaran a evitar una tercera guerra mundial, o realmente solo velaran por sus intereses. Lo cierto es que tras la muerte de Stalin, Beria no sufrió ningún cambio en sus puestos de poder, pero pocos meses después, el 9 de junio, seria arrestado e iniciado contra él, un juicio donde se le acusaba de intento de asalto al poder para imponer su dictadura y otros muchos cargos. En diciembre fue acusado y condenado a muerte por traición.

Stalin en su descanso final

¿Casualidad, o lo quitaron de en medio por saber demasiado y compartir los ideales de Stalin?

Mucho antes de la muerte de Stalin, el celebre Papa Juan XXII revelo, en una de sus muchas profecías, una que hacia alusión a la figura del dicatdor:

"Y tu, nuevo zar (Stalin) a quien el padrecito (el zar derrocado) maldijo, estrechas la mano del dictador negro (Hitler). Miras al mar, la sangre lo enrojecerá. El pequeño zar muere asesinado en la oscuridad de su cubil".

Una vida plagada de misterios como la del dictador Stalin, no podía siquiera imaginarse acabando de forma meramente normal, los misterios que rodean su muerte, una muerte incluso vaticinada, perduraran en tanto la historia recuerde su vida e imagen.

David Heylen Campos

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