" LOS DEVORADORES DE HOMBRES "
A finales del siglo XIX, durante la construcción de la vía férrea que atravesaría el desierto Africano de Tsavo, hicieron su aparición los " devoradores de hombres" , dos "demonios" que se cobrarían la vida de más de 140 personas.
La línea de ferrocarril inglesa debía unir las distancias entre Mombasa y el Lago Victoria, atravesando el desierto de Tsavo, salvando el desnivel de la falla de Rift. La hazaña se considero tan descabellada que al proyecto se le conoció como "El Tren Lunático".
Hacia el año 1898 la línea ferroviaria llegaba a Tsavo, presentándosele en el camino un monumental obstáculo, un caudaloso río. Para superarlo, se contrato al ingeniero John Henry Patterson (1865-1947) el cual debía construir, en un breve plazo de tiempo, un puente que salvara las dos orillas del río y soportara el peso del ferrocarril.
Pronto el ingeniero se daría cuanta que el calor, la humedad y la mano de obra serían el menor de sus problemas. Los " fantasmas de la oscuridad " hicieron su aparición en Tsavo. Se trataba de dos leones de inmenso tamaño que empezaron a sembrar el terror entre los trabajadores de la vía ferra. Casi diariamente, la pareja de leones atacaba el campamento devorando o mutilando a cualquier incauto que se encontrara en su camino.
Para intentar mitigar los ataques, construyeron cercas de espinas y barreras de fuego, pero esto no pareció mermar la sed de sangre de los leones cuyas victimas se contaban ya por decenas.
Agobiado por el plazo de construcción del puente, que se acercaba cada vez más, debido a que los obreros habían huido y abandonado sus puestos de trabajo por el miedo a lo que ellos consideraban la representación del demonio en la Tierra, el coronel Patterson decidió poner fin a las matanzas acabando con la vida de los leones. Lo intento de diversas formas, construyendo trampas, encaramado a los árboles o construyendo plataformas elevadas desde donde disparar con un rifle de cazador, pero en todas las ocasiones los leones escapaban de forma milagrosa. Parecían animales inmortales, como si realmente fueran la representación del demonio, así llego a creerlo Patterson hasta que, por fin, consiguió dividir sus fuerzas eliminando a los leones uno a uno. El primero de ellos fue abatido el 9 de Diciembre de 1898, casi nueve meses después de iniciadas las obras y cuando los leones se habían cobrado la increíble cifra de 140 personas. El león alcanzo los tres metros de longitud desde la cabeza hasta la punta de la cola, una longitud considerable para un león de sexo masculino. Tan solo tres semanas después Henry Patterson abatió al segundo de un tamaño similar y extrañamente, también macho.
 
Ambos leones carecían de melena, algo normal ya que el tamaño, el color o la densidad de la melena varia según la zona de hábitat. Sus dentaduras y garras, eran desmesuradas, realmente terroríficas. Pero lo desconcertante del caso fue su comportamiento.
Debido a que ambos leones carecían de melena se ha propuesto que estuvieran relacionados en alguna forma de parentesco, de ahí el que se mantuvieran unidos, pero es poco frecuente este lazo de unión, lo mismo que ocurre con el hecho de que los leones devoren humanos con tanta insistencia y predilección llevándolos a su guarida, una cueva profunda en las cercanías donde se asentaba el campamento. Nunca en la historia animal se ha observado algo similar.
En la actualidad se ha explicado que este comportamiento se debió a una crisis en la dieta alimentaría de los leones, que se vio mermada cuando una rara epidemia ataco y mermó el numero de herbívoros de la zona. La predilección por los humanos pudo deberse a lo mal que se enterraba a los fallecidos que trabajaron en el ferrocarril. Los leones atraídos por el olor de los cadáveres pudieron desenterrarlos y devorarlos, tomando así conciencia del sabor de la carne humana. Pero aún con esta explicación los sucesos siguen siendo un misterio que no explica del todo la conducta de los leones.
Los cadáveres de los leones pueden verse hoy en el "Field Museum" de Chicago. Y para aquellos mas interesados pueden ver las versión cinematográfica de los hechos en la película de 1996 " Los Demonios de la Noche ", ( The Ghost and the Darkness ).
David Heylen Campos / José Gregorio González |