El espeluznante Calamar Gigante descrito por Julio Verne en su relato "20.000 Leguas de Viaje Submarino", no es solo un mito, Julio Verne una vez mas dio en el clavo y lo que el imagino en su libro no deja de ser hoy una realidad muy tangible.
El 17 de Noviembre de 1861, la tripulación del Barco de guerra Francés "Alecton" tuvo un encuentro con un calamar gigante frente a las costas de Tenerife (Islas Canarias), justamente en la zona de Anaga. A pesar de los esfuerzos de los marineros por izarlo a bordo, el ejemplar se desgajo en dos partes y los arponeros solo pudieron conservar la increíble cola de unos 8 metros de longitud, no habría mas que imaginare cuanto mediría el ejemplar completo contando los tentáculos. Tras la presentación de un detallado informe ante la Academia Francesa de las Ciencias, aquella información avivo el interés por el increíble tamaño que podían alcanzar algunas especies marinas.
Esta es solo una de las muchas historias que los afortunados, según se mire, marineros nos han dejado, algunos de ellos han quedado impresos en dibujos y al verlos uno puede pensar que se exagera en el tamaño de estos animales, pero comparándolos con imágenes reales, nos damos cuenta que son totalmente fieles.
Los Teutólogos, nombre que reciben los biólogos encargados de estudiar los cefalópodos - animales cuyas extremidades parten de la cabeza -, rama en la que se encuentran estos grandiosos reyes del mar, se han visto realmente sorprendidos con este animal, que se encuentran repartidos por todos los mares del planeta, desde el gélido ártico pasando por Canarias, hasta llegar incluso al sur de África.
Las capturas fortuitas, o los ejemplares que han aparecido varadas en las playas han permitido, a estos hulcientíficos, indirectamente ligados a una nueva ciencia, la Criptozoología, han podido trazar un perfil bastante fiel del calamar gigante, conocido como Architeuthis Dux, el mas grande de los calamares.
Se cree que es el animal con mayor tasa de crecimiento, ya que al nacer mide solo dos centímetros pudiendo superar los 20 metros de longitud al llegar a adulto - lo que significa una media de crecimiento de casi 1cm al día - y con un peso de hasta una tonelada, características estas de los ejemplares mas grandes, pero, una media básica puede ser de 15 metros desde el extremo de su cola hasta la punta de sus dos tentáculos mas largos que llegan a alcanzar los 10 metros.
En total cuenta con dos brazos y ocho tentáculos que parten de la cabeza - que pueden superar los dos metros de tamaño - unida al cuerpo, terminando en una cola muy afilada en el caso de ejemplares adultos y con dos pequeñas protuberancias semejantes a pequeñas alas.
El Architeuthis dispone, por detrás de la cabeza, de un sifón grande y muy musculado que lo usa como medio de impulso, al expulsar un chorro de agua a una fuerte presión, lo que le da un impulso sorprendentemente rápido.
Esta movilidad le permite desplazarse en cualquier dirección que desee. Sus ojos son los mayores del reino animal llegando a medir tanto como una cabeza humana. La boca en comparación con su tamaño solo mide 15 centímetros, lo cual nos puede parecer poco. Buena parte de su cuerpo esta recubierto por una membrana o tegumento de aspecto gelatinoso y color rojo oscuro, que contienen una capa de células pigmentarias conocidas como cromató foros y que le permiten cambiar de color según la cantidad de luz que penetra en el agua.
Cuenta con un cerebro muy desarrollado, con capacidades de relación y aprendizaje. Su metabolismo no consiste en quemar grasas, como el de la mayoría de los animales, sino proteínas, que es una vía poco rentable de supervivencia, ya que es como si nosotros quemáramos nuestros propios músculos para seguir existiendo; este funcionamiento carga su cuerpo de amoniaco, que le resulta además muy útil en su mecanismo de flotación. Su bolsa de tinta es anormalmente pequeña, desproporcionada con respecto a su cuerpo. Generalmente suelen ser solitarios salvo cuando se reproduce, lo cual solo lo efectúa una vez en la vida, y luego muere. Como otro cefalópodos, tiene tres corazones, uno real que impulsa la sangre y dos branquiales.

Se debe tener en cuenta que todas estas conclusiones son especulativas, puesto que jamás se ha podido observar un ejemplar vivo, no obstante, podemos afirmar que estos datos son muy fidedignos y concluyentes, sujetos eso si a cambios que se puedan especificar en futuras investigaciones.
MECANISMOS DE DEFENSA.
Los tentáculos del Architeuthis son su principal arma defensiva, poseen poderosas ventosas y protuberancias adhesivas cuyo tamaño aumenta según llegamos a los extremos, distribuyéndose en cuatro hileras de ventosas que además de ser dentadas en los extremos tienen movilidad propia. Aunque el diámetro de estas ventosas supera los cinco centímetros, se han encontrado huellas en la piel de algunos cachalotes de hasta veinte centímetros, lo que quiere decir que podría alcanzar la increíble longitud de 75 metros. Sin embargo las explicaciones de los científicos a estas marcas, son que las mismas crecen a mediada que lo hace el cachalote.
A ocasiones en los estómagos de algunos cachalotes, principal enemigo del Architeuthis, se han encontrado picos semejantes a los de los loros, que el calamar utiliza para despedazar a sus presas.
En ocasiones se han notificado avistamientos de luchas entre calamares y cachalotes, donde al parecer el calamar siempre se encuentra en clara desventaja. La tinta que expulsa al encuentro de su enemigo le sirve para despistar a su enemigo y huir, ya que pese a su movilidad que aunque parezca muy buena es mas bien normal tirando a mediocre, y la fuerza de sus tentáculos, no es rival para los dientes y velocidad de un cachalote.
En la parte inferior podemos ver una imagen de un trozo de la piel de un cachalote, con las marcas del ataque de un Calamar Gigante.
El intento de huida del Architeuthis hacia las profundidades donde habita, entre los 500 y 1500 metros de profundidad, no le sirve de nada, ya que el cachalote gracias a un aceite llamado Espermaceti, que se localiza en su cabeza, puede descender a esa profundidad tras el. Por tanto la supervivencia de este animal frente a tan descomunal depredador se basa en su pericia de despiste.
El calamar gigante parece estar dentro de la dieta del cachalote, esto parece inequívoco, pero ¿Que come el Architeuthis?.
Aunque para el cachalote sea una gran presa, las presas del calamar son algo mas pequeñas, se alimenta de pequeños peces, que atrapa con sus tentáculos, así como otros cefalópodos de reducido tamaño e incluso de plancton.
Por ser esta pagina de origen Canario, podemos tener el privilegio de informales sobre algunos ejemplares aquí varados o capturados. En aguas Canarias no es la primera vez que se encuentra un calamar de este tipo, según Francisco García Talavera, director del Museo de Ciencias Naturales de Sta. Cruz de Tenerife, "Todo hace pensar que en Canarias puede vivir esta especie, porque quizás ha encontrado aquí el ecosistema ideal para subsistir. Tienen una relativa tranquilidad, alimento y grandes fosas avísales que llegan a superar los 1000 metros de profundidad donde pueden refugiarse". además puntualiza el experto una explicación del porque de cachalotes en aguas Canarias. "Puede deberse a varias razones y una de ellas puede deberse la presencia de calamares gigantes, que forman parte de la misma cadena alimenticia".
El citado museo, desde el 9 de Noviembre, posee uno de estos ejemplares congelado en una cámara frigorífica. (No corresponde con el de arriba, este pertenece al Museo de Ciencias Naturales de Washintong). Aquel día una embarcación, el Batros I se tropezó con uno de estos ejemplares flotando a ala deriva en la Costa de los Cristianos, media unos 10 metros y 350 Kilos de peso. Había sido atacado dos o tres días antes por un cachalote que no lo devoro, cetáceo que en la contienda perdió algunos dientes que fueron hallados clavados en la carne del animal. Era una hembra de poca edad, esto se sabe gracias a un hueso llamado estatolito, que se halla en el oído y que a modo de los anillos de un árbol esta cubierto de capas de piel que determina su edad con precisión. Los taxidermistas reprodujeron el ejemplar que se exhibe hoy día en el citado Museo.
Años antes, en Abril de 1992, los restos de un ejemplar de Architeuthis, aparecieron en la Playa de Los Positos, en la Villa de Mazo, (La Palma) y otros dos años después apareció otro ejemplar en las mismas condiciones.
PESCADO EN ASTURIAS

Otro Calamar Gigante apareció de forma fortuita en aguas Asturianas. Alfredo Fernandez, patrón del Minchos V, barco con base en Lugo, pesco este ejemplar frente a las costas de Gijón, a 34 millas mar adentro, en la zona que se conoce como Caladero Carrandi. apareció en las redes mientras los marineros pescaban la bacaladilla por la técnica del arrastre. Era una hembra de un año y medio aproximadamente y sin desarrollar, media 6,10 metros, sin tentáculos, que se le habían desprendido, con ellos mediría unos 8 metros, y con un peso de 148 kilos. El ejemplar fue expuesto en una pescadería de Aviles, que lo compro por 75.000 Ptas. Pretendieron comérselo, pero su cuerpo lleno de amoniaco es bastante indigesto para el ser humano. Luis Laria, coordinador para el Estudio y Protección de las Especies Marinas, convenció a los dueños del singular animal y hoy en día yace expuesto en El Aula del Mar de Luarca (Asturias).
OTRO GIGANTE EL TANINGIA
El Taningia es otra especie de Calamar Gigante, es menos común que el Architeuthis y es por ello que no se tiene demasiada información sobre el. Los lugares donde se han podido hallar estos ejemplares están señalados en el mapamundi. Es de menor tamaño que su primo cercano y es posible que eso le halla restado popularidad frente a su otro competidor.
Básicamente su morfología es muy similar, pertenece también a la familia de los cefalópodos, pero su cuerpo es de mayor tamaño y sus tentáculos algo mas pequeños.
Sus mecanismos de defensa son un poco mas peculiares que los del Architeuthis, ya que presenta unas especies de garras en las ventosas de los tentáculos, su forma de desplazamiento es la misma.
Poco mas puedo hablarles de este otro gran desconocido.
CONCLUSIONES DEL ARTICULO.
Pese a toda esta información, el escurridizo Calamar Gigante sigue siendo un enigma para todos. Nunca se ha conseguido filmar a uno de estos animales, vivo y en su hábitat Natural, y es que ya entre 1996 y 1999, el poderoso Instituto Smithsonian y La National Geographic, elaboraron un proyecto para filmar a este animal, proyecto que no dio ningún resultado positivo. El presupuesto del programa fue de unos 900 millones de pesetas, buscándolo desde las Islas Azores, Aguas Canarias y hasta Nueva Zelanda, de donde dicho museo posee un ejemplar expuesto en una urna de cristal. Al frente de la expedición se situó Clyde Roper. Se utilizaron los aparatos mas sofisticados, desde cámaras de video digital controladas por ordenador que se arrojaban al mar pendientes de un cable para rodar imágenes a 1500 metros de profundidad, hasta pequeñas cámaras de Titanio, adheridas a la cabeza de cachalotes, ya que por lógica si estos se alimentan de Calamares Gigantes, podrían filmarlos mientras los devoraban.
El Architeuthis Dux, parece ser ajeno a todos estos ingenios técnicos y mientras tanto sigue nadando en las oscuras profundidades avísales, superviviendo frente a su mas mortal depredador, y despertando el interés de los científicos y no científicos en la superficie.
David Heylen - José Gregorio González |