EL DIABLO DE LA SABANA AFRICANA
África está llena de especies misteriosas, algunas ya descubiertas pero no por ello menos misteriosas y otras, aún por descubrir. Este es el caso del Oso Nandi, misterioso críptido africano de identidad desconocida y que supuestamente habita al este de África. Nombrado así por su aspecto y por la tribu de los Nandis en Kenia, región en la que más abundan estos animales. Numerosas personas afirman haberlo visto, tanto occidentales como nativos, algunos como veremos más adelante incluso lo han intentado fotografiar o cazar, se han encontrado huellas, pero hasta el momento la elusiva fiera ha logrado despistar al más osado en su búsqueda.
Descripción
Las descripciones más habituales del animal, lo califican como una enorme hiena del tamaño de un león, de espeso pelaje pardo rojizo, muy largo en todo el cuerpo excepto en las patas la grupa y la cabeza, salpicado de vetas y rayas oscuras, a veces también se ha descrito una delgada lista blanca en la parte posterior del lomo y una melena rala en el cuello. La cabeza es parecida a la de una hiena o un oso, el hocico es largo pero ancho, cuadrado, con grandes dientes y unas muy fuertes mandíbulas. El cuello es moderadamente corto y grueso. Las orejas, parecidas a las de la hiena manchada actual (crocuta crocuta) cortas y redondeadas. Su cuerpo construido muy pesadamente, se caracteriza por tener una acusada pendiente desde la cruz hacia los cuartos traseros, como las hienas actuales, por lo tanto las extremidades anteriores, muy fuertes y dotadas de grandes garras son más largas que las posteriores. Alcanza 1´4 metros de altura a la cruz. La grupa es ancha, la cola es corta y peluda. Los pies y garras son largos.
Huellas
Dos tipos de huellas se han constatado. Unas plantígradas con cinco dedos, uno, el más pequeño separado ligeramente de los otros, 20 cm de largo desde la punta hasta el talón. Otras eran digitígradas con cuatro dedos y de mayor tamaño que las del león. En ambos casos las marcas de las garras se encontraban visibles en la tierra, lo que nos hace pensar que el Oso Nandi, no es ni un félido, ni un primate.
Comportamiento
Este críptido, es un depredador nocturno, a veces ataca al hombre en noches oscuras. Al desplazarse corriendo mueve las patas posteriores a la vez, este galope llamado pitecoide es característico de los hiénidos y los primates cuadrúpedos cinocéfalos (babuinos, mandriles, papiones, hamadridae etc...). A menudo se ha descrito que el oso Nandi puede incorporarse y moverse sobre sus patas traseras como los osos. También se sienta como estos animales. Esta fiera emite aullidos espeluznantes, no atribuibles a otros animales conocidos y en cierto modo parecidos a los de una hiena, pero mucho más potentes. No parecen tener función comunicativa puesto que según se ha comprobado los Osos Nandis habitualmente son cazadores solitarios, aunque una vez se observó a dos de estos animales juntos. Habitualmente, el Oso Nandi ataca al hombre, cuando lo hace a los poblados rodeados por bomas (cercados muy espesos, formados por espinosas ramas de acacias fuertemente entrelazadas) en lugar de saltar por encima como los leones lo hace abriéndose camino a través de las espinas. También es un depredador frecuente de ganado, sintiendo especial predilección por los cerebros de sus víctimas, a las que abre el cráneo con sus poderosas mandíbulas para conseguir su plato favorito. También se han descrito ataques desde los árboles. El animal se apostaba en las ramas bajas de un árbol y esperaba a que su presa pasara por debajo para lanzarse sobre ella y devorarla. Han existido casos en los que este ser ha sido abatido, cuando atacaba a una cabaña prendiéndole fuego a ésta, o disparándole con un rifle pero, como un muchos otros casos en la historia de la criptozoología, los cadáveres nunca fueron conservados. No obstante se conserva un trozo de piel con largos pelos rojizos en el Museo Británico de Historia Natural que probablemente pertenezca al oso Nandi.

Nombres
No son pocos, los nombres que recibe nuestro críptido, lo que nos recuerda su amplia distribución y dificulta la posibilidad de que sea una simple leyenda. En Swahili e idiomas de los pueblos de la rivera del río Tana se lo conoce como Duba, esta palabra nos podría indicar parte de su identidad puesto que, según el zoólogo Bernard Heuvelmans, piensa que puede derivar de la palabra original musulmana Dubb (que significa oso) o Dubbah (que significa hiena), los masais lo llaman Kerit en Kenia y Geteit (que significa devorador de cerebros) en Tanzania; la tribu los Pokomos Koddoelo, para los Nandis Chemosit, Chimiset o Chimisit (Estos términos designan en la cultura Nandi a un diablo y no se deben pronunciar por la noche, sustituidos así por Gononet) En el oeste de Kenia lo llaman Shivuverre; en la región del monte Elgon en la frontera con Uganda, Sabrookoo; a orillas del lago Alberto, en el oeste de Uganda, Engargiya; en el extremo norte de Tanzania, Ngoloko; en Ruanda, Kikambangwe, Gereit, Kereit, Keteit, Vere, e Ikimizi (este último término es algo confuso puesto que también designa a otro críptido de la misma región conocido también como Marozi, el famoso``león manchado del congo´´ que merece otro capítulo aparte.)
Avistamientos
Abundantes, son los testimonios de gente que asegura haber visto a nuestro críptido, algunos muy fiables, otros no tanto. Uno poco conocido pero muy fiable es el relato de los colonos Major Braithwaite y Mr.C.Kenneth Archer. Ellos vieron en la sabana de Kenia en 1900 un animal al que confundieron con una leona, no obstante al acercarse más notaron que tenía un largo hocico. Vieron a la bestia enfrente de ellos a varios metros de distancia. Destacaron``la acusada inclinación hacia los cuartos traseros´´ y ``el paso de oso´´ de la criatura. También según ellos la capa ``era de un color marrón oscuro y muy gruesa´´. Finalmente la bestia salió corriendo hacia una zona arbolada cercana al río y se adentró en ella, donde la perdieron. Debido a su prestigio como guías, su fama y su experiencia, no es probable que esta historia sea una identificación errónea por parte de los colonos.
Otro informe muy similar a éste es el del científico Geoffrey Williams, que en ese mismo año, en la expedición Nandi, tuvo un encuentro con el enigmático animal.
"Viajaba con mi primo en el Uasingishu, para establecer el campamento de la expedición Nandi. Estábamos cerca de Mataye cuando vimos a la bestia... Vi a un animal grande sentado a sólo 30 yardas de mí en un montículo de rocas. Su manera de sentarse y su actitud era similar a las de los osos de los parques zoológicos. El animal se incorporó y comenzó a desplazarse por entre las piedras, con mi rifle en la mano intenté tomarle una foto al animal antes de que desapareciera entre las piedras, y aunque fallé, el animal giró y nos miró con su enorme cabeza... De tamaño, debo decir, que era más grande que los osos que estamos acostumbrados a ver en los parques zoológicos y que estaba pesadamente construido. Los cuartos delanteros estaban forrados de pelo muy grueso al igual que las extremidades, pero el pelo de los cuartos traseros, era comparativamente mucho más escaso o corto. La cabeza era gruesa, pero larga y acentuada como la de un oso... No recuerdo claramente de cómo eran los oídos, salvo que eran redondos y muy pequeños. La cola muy corta. El color oscuro..."
En 1912, el Major Toulson, colono militar establecido en el llano de Uasin Gishu, tuvo un encuentro con el oso Nandi. Divulgado por el antropólogo británico C.W.Hobley:
"...Uno de mis muchachos, me dijo alarmado que un leopardo estaba cerca de la ventana de la cocina. Inmediatamente salí al exterior de la casa y vi una bestia extraña. Tenía el pelo largo y por la zona de la grupa era algo baja.. La vi muy claramente a pocos metros de mí. Parecía ser negra y su paso era muy similar al de un oso".
N.E.F.Corbet, de la comisión del distrito de Eldoret, divulgó otro encuentro con el oso Nandi en 1913:
"Almorzaba al lado del río Sirgoi, cerca de la granja de Toulson... para mi sorpresa a mi derecha en la otra orilla del río vi a la bestia. Bebía a solo una yarda de mi posición. Debido a la gran cantidad de matorrales, no tenía muy buena visión, pero estaba seguro de que no había visto antes a ese animal. El pelo era rojizo, con una delgada raya blanca en los cuartos traseros. Más grande que una hiena. Tenía una escasa melena en el cuello. Parecía estar pesadamente construido".
Muchos informes del oso Nandi, emergieron de los trabajadores del ferrocarril de Madadi cuando estaba en construcción. Uno de los empleados descubrió una serie de huellas muy parecidas a las de un perro pero más largas y plantígradas. Con cinco dedos uno separado del resto y más pequeño.
G.W.Hickes, un ingeniero a cargo de construir la vía de ferrocarril a través de África del este vio al oso Nandi en agosto del 1913. Él divulgó lo siguiente:
"Primero lo vi en la lejanía. Después a medida que conseguí acercarme, comprobé que efectivamente no se trataba de una hiena como pensé en un principio. Era casi tan alto como un león. Era de color rojizo pero salpicado de vetas negras, con el pelo muy largo y lanudo. Tenía el cuerpo corto y con alta cruz, también un cuello corto y una nariz parecida a la de un perro. Salió corriendo a medio galope y pude ver como sus patas traseras y delanteras se levantaban al mismo tiempo a cada tranco. Conseguí estar a cuarenta yardas de distancia d él y noté que era muy ancho en la grupa, que tenía las orejas muy cortas y la cola también. Las patas, sobre todo las delanteras eran largas y sus pies grandes..."
No mucho después de la historia de Hickes un criado nativo observó a un animal que coincidía exactamente con la descripción de Hickes, pero según él divulgó, el animal estaba erguido sobre sus patas traseras. Lo describió con una gruesa melena, largas garras, hocico alargado, dientes grandes etc...
En 1919 un granjero relató a Cara Buxton la siguiente historia:
Hace un rato un ``Geteit´´(recordemos que era uno de los muchos nombres que recibía nuestro críptido, y que significaba devorador de cerebros) visitó nuestro distrito y entró en mi granja. Vimos que faltaban ovejas y finalmente las encontramos, siete de las diez que faltaban estaban muertas las otras tres vivas. Los cadáveres no estaban en ningún caso tocados, excepto el cráneo que estaba destrozado y faltaba el cerebro. Durante los siguientes diez días, trece animales, entre cabras y ovejas, fueron matados de esta misma manera.
Otras descripciones (minoritarias y poco fiables) citan al osos Nandi como un babuino enorme.
Identidad verdadera
En algunas ocasiones, algunos testigos poco expertos podrían haber confundido algunos animales conocidos (hienas, papiones, babuinos, rateles etc...) con el oso Nandi. Pero esto no explica la abundancia de testimonios, tanto occidentales como nativos, que conocen bien la fauna local, ni el terror que infunde este animal.
VERDADERO OSO
El oso Nandi podría ser en realidad un verdadero oso. Aunque actualmente no se conoce ningún miembro del género ursidae en el continente negro, podría ser una especie no conocida ni catalogada por la ciencia actual. Podemos tener en cuanta que antiguamente se han observado referencias a osos en África. Según Herodoto el autor griego, en África habitaban ``elefantes, leones, serpientes pitones, asnos con cuernos (antílopes) y osos. Además algunas descripciones se corresponden con esta teoría, como la manera de andar, la forma de la cabeza y el hocico, la manera de erguirse a dos patas, la capacidad de trepar, etc... Pero los osos poseen un manto uniforme en todo el cuerpo y no tienen la patas delanteras más largas que las traseras, además no existen registros fósiles de osos en África exceptuando la cordillera del Atlas. Un oso (al menos las especies conocidas) no es tan ágil como para realizar alguno de los ataques que ha realizado este animal como subirse encima del techo de una cabaña de un salto para agujerear el techo con la finalidad de atacar a sus residentes.
HIÉNIDO
El candidato más probable para el oso Nandi es, alguna especie no conocida de hiénido. Muchas de sus características citadas en las descripciones, concuerdan con esta teoría. Las patas delanteras más largas que las traseras, la manera de andar, los aullidos, la forma de la cabeza, la de las orejas, su agresividad, el color y el pelo, las mandíbulas y los dientes etc... Curiosamente a pesar de que sus características generales concuerdan de modo general con los hiénidos no se parece a ninguna de las especies conocidas, tiene la agresividad y la corpulencia de la hiena manchada (crocuta crocuta), el manto de la hiena rayada (hyaena hyaena) y quizá el aspecto general y la forma del manto de la hiena parda (hyaena brunea), pero el tamaño es mucho superior al de las tres especies citadas, además las especies conocidas de hienas no suelen ponerse de pie, aunque si podrían trepar a ciertas alturas siempre que la superficie les ofreciera un buen agarre, como las ramas bajas de un árbol, una roca etc... Otra teoría dentro de ésta misma es que podría ser una especie derivada de la extinta hiena gigante de hocico corto (hyaena brevirostris), una hiena que existió en África hace tan solo 1000 años y que también, según las descripciones tendría ciertas características similares al oso Nandi, entre otras el tamaño, también podría ser la hiena gigante de las cavernas (pachycrocuta). Ya sea una u otra, es la teoría más probable para explicar la verdadera identidad del oso Nandi. El criptozoólogo Karl Shuker apoya esta teoría.
MUSTÉLIDO DESCONOCIDO
Esta teoría, es también muy interesante, ya que también ofrece explicaciones convincentes a cerca de la identidad de nuestro críptido. El oso Nandi podría ser alguna especie de mustélido desconocida, como alguna especie parecida al Ratel (melivora capensis) de un tamaño superior al normal, o alguna especie semejante al Glotón (gulo gulo), el aspecto general de estos animales concuerda con el del oso Nandi, hocico alargado, grandes garras, pelo largo y sedoso, frecuentemente muy agresivos, capaces de trepar a los árboles y de erguirse sobre sus patas traseras, muy voraces etc... es una de las teorías más probables junto con las de la hiena desconocida.
CALICOTERIO
Se ha sugerido que el oso Nandi podría ser un extinto animal conocido como Calicoterio (Chalicotherium. sp.) una especie primitiva emparentada con los caballos, pero con ciertas características particulares, como grandes garras en las patas delanteras, éstas también más largas que las traseras, hocico alargado y cola corta. Con estas características podría parecerse a las descripciones hechas del oso Nandi. No obstante, el Calicoterio era herbívoro, y caminaba sobre los nudillos como los gorilas (por lo que las huellas no se corresponderían con las de nuestro críptido.) Es una teoría muy poco probable. El paleontólogo Robert Savage apoya esta teoría.
BABUÍNO GIGANTE
Es una de las teorías más controvertidas puesto que algunas descripciones, así califican al osos Nandi. Los científicos Mark A. Hall y Loren Coleman creen que podría ser una forma desconocida de babuino o de papión, posiblemente un ancestro prehistórico supuestamente extinto(Theropithecus oswaldi o Sinopithecus). El aspecto general podría concordar con un babuino gigante (hocico alargado, agresivo, capaz de ponerse de pie, de trepar, extremidades delanteras más largas que las traseras, pelo lanudo.) pero hay algunos detalles que no concuerdan con las descripciones. Entre ellos las huellas, que no coinciden las de un primate con las descritas del oso Nandi (por ejemplo, en las huellas de los primates no se marcan las garras en la tierra), otro aspecto es que la mayoría de este tipo de simios se desplazan en grupo y el oso Nandi se describe como un animal solitario. Además aunque cierta parte de la dieta de estos animales (primates cinocéfalos) es carnívora, generalmente se alimentan de materia vegetal, raíces y semillas. Si la caza les cuesta trabajo, prefieren comer vegetales. De ahí que eso dificulte que un simio de esta clase pueda ser el oso Nandi. El investigador Bernard Heuvelmans apoya esta teoría.

HOMBRE-BESTIA U HOMÍNIDO
Esta teoría carece de credibilidad, pero también ha de ser comentada. En algunas ocasiones se ha descrito a nuestro críptido y se le ha clasificado dentro de la engrosada lista de Hombres-Bestia (como Yeti, Bigfoot, Sasquatch, Yereen, Alma, Sisemite, Orang Pendek, Yowies, etc...) pero esto no tiene sentido puesto que las descripciones de estos seres, no concuerdan en modo alguno con las del oso Nandi, ni tampoco las huellas ni los ataques.
También hemos de comentar que algunos autores piensan que el oso Nandi, podría ser la confusión de avistamientos de animales comunes (como los cerdos hormigueros) esta teoría podría ser aplicable a los casos en que las personas no tenían experiencia ni conocimientos acerca de la fauna local pero no a los expertos guías ni científicos que observaron al animal. Por último, es probable que en determinados casos, algunas personas hayan aprovechado el terror que provoca el oso nandi para cometer asesinatos y perpetrar robos de ganado.
CONCLUSIÓN
Hemos analizado las evidencias de la existencia de esta pavorosa bestia, pero hasta que no se consigan pruebas más concluyentes no conoceremos la verdadera identidad de nuestro críptido, que tal vez siga infundiendo temor a todos los poblados de Kenia y Tanzania, así como eludiendo toda captura, conservando así el enigma del devorador de cerebros de la sabana.
Fdo: Himar